Hace mucho que debí hacer esto, pero lo hago ahora.
Era Septiembre del 2009. Me llamaron de una empresa a los cinco minutos de mandar el currículum por Infojobs. Me dijeron que se trataba de Keep moving o algo parecido (busqué en Google y no encontré nada), y al día siguiente a las 17:00 en Cuzco (Madrid) me citaron. Aparqué en zona azul pensando 'serán 10 minutos'.
En la puerta ponía Feedback Marketing, y no el nombre que me habían dado. Cuando llegué había 5 chavales esperando. La supuesta encargada pasaba de vez en cuando y decía '10 minutos, 10 minutos' y yo jodiéndome con mi coche en zona azul.
Me atiende a la media hora, me dice 'mira mis bolsas del IKEA, nos acabamos de mudar, etc.', y yo 'vale, muy bien, deja de contarme tu vida y cuéntame qué cojones hago aquí'. Al final me dice que lo que vale en este puesto son las ganas y que es haciendo socios de una ONG. También me habló de 300 euros semanales y lo fácil que era conseguirlo. En aquel momento no me pareció tan mal la idea, y aunque no me detalló nada más, me citó al día siguiente para hacer una prueba.
Entonces madrugué, como no sabía dónde dejar el coche, lo dejé en un sitio con Renfe, luego me cogí el metro y llegué... cinco minutos tarde, pero no importó porque me tuvieron otros 30 esperando. Allí estaban los otros cinco de ayer.
Escuchamos aplausos, de pronto gente para todos lados con carpetas, luego nos meten en un sitio con tele de plasma, aplausos, más y más.
Pues nada, ya entra la encargada, nos da a todos la mano, nos saluda muy educadamente y nos lleva a la sala de los aplausos, nos presenta a los que nos van a acompañar. Todos ellos gente muy joven y líderes en hacer socios: uno está en una supuesta lista en el número 8, otro el 12, otro se va a montar su propia oficina (un argentino del que hoy he leído cosas), etc. Nos despide la chica diciendo que no sabe si mañana nos verá a todos, a un par de nosotros, o a ninguno.
Me asignan una entrenadora (una tía que supuestamente me va a enseñar) que me pregunta cosas de mi vida, que parece maja y que me dice que me lo voy a pasar muy bien.
En fin, nos vamos para abajo, me montan en el coche con cuatro más (no, no me violan, jo, qué morbosos que sois). La conductora dijo: 'Explícadle a esta chica algo, la acaban de montar en un coche con cuatro que no conoce de nada, no sabe ni qué va a hacer ni dónde va y tiene que estar flipando', asentí, qué verdad. Me dijo que a ella le pasó lo mismo, que lo de los aplausos, que no le explicaban nada, pero que luego se dio cuenta de que ganaba dinero pasándoselo bien y que sus compañeros estaban muy locos. Los que iban conmigo atrás llevaban solo un día y me dijeron lo mismo.
Me dijeron que aplauden a la gente que ha hecho más clientes el día anterior. Lo cual me hizo sospechar que no era casualidad que nos citaran a esa hora y que lo harían desde... '¿Cuánto lleváis trabajando aquí?', una seis y la otra cinco meses, o algo así. O sea, las más veteranas. Todo un logro.
Llegamos a Majadahonda (afueras adineradas), discuten por dónde comer: que si Burger King, que si no sé qué... Luego deciden ir a un supermercado, comprar barras de pan, chorizo y queso y comérnoslo en plan excursión de colegio en el suelo. Éramos 20 personas sin prisas, sin agobios. Luego nos fuimos todos a un bar a tomar café, todo el rato me decían '¿lo estás pasando bien? ja ja ji ji'. Les respondía que sí, pero les miraba aviesamente. Estuve a punto de dejarme llevar (soy débil) y pedir una ronda de cañas. Pero alguien me dijo: 'Oye que aquí también se trabaja'. Y yo 'ya, si a eso he venido, me han citado a las 11 y son las 4'. Yo tenía una enorme curiosidad de saber a qué cojones se dedicaba esta gente.
La Entrenadora esta se fue al baño y le dijo a la otra que me cuidara, y yo qué cojones no me voy a escapar... y luego me quedé pensando... ¿o sí?
Bueno, pues ya me voy con mi ''entrenadora'' una tía que me enseñará las artes del tema, tenía pinta hippy y me decía que le gustaba mucho su trabajo, que aparte de ganar dinero que también es una buena obra, que se lo pasaban GENIAAAAAAAAAL.
En fin, que el trabajo consistía en llamar a timbres a vender una ONG llamada Inspiraxion. Como yo no sabía nada llevé tacón pese a no estar acostumbrada.
En la primera puerta que llamamos, yo pensé... 'Joder, que espontánea que es aquí mi compi, qué maja... está a punto de convencerme'.
Me di cuenta de los burdos engaños cuando a la 3ª puerta hacía exactamente las mismas bromas sin gracia, los mismos 'fallos', las mismas gilipolleces... Más o menos la conversación era ésta:
-(Sonrisaca) Hola buenas venimos de Inspiraxion.
-... (Si aquí la persona te sonreía, se supone que la tenías en el bote)
-Supongo que nos conoce...
-¿Cómo ha dicho?
-Inspiraxion... ¿no le suena?
-No hija no me suena de nada
- (Cara de sorprendidísima y de absoluta incomprensión las 238974 veces) ¿¿¿Ni de la tele ni nada???
-No veo la tele.
-Pa las tonterías que dicen, ¿verdad? ja ja
- Ja ja.
-Bueno, no sé si tiene usted una escoba por ahí a mano, no me la saque eh? je je... No vendo nada, como ves, no vengo con un carretilla para coger el dinero, ni con una hucha... (amplia sonrisa buscando la amplia sonrisa de la víctima)
-(La víctima sonreía, pero estaba un poco ansionsa) Dime... de qué va...
-Estamos haciendo una campaña solidaria, en la que no pedimos nada, ¿vale? es solamente rellenar una solicitud como tus vecinos Pedro y Mari Jose (nombres vistos en los buzones) para ayudar a erradicar el cambio climático, que si los niños y el sida (en esto incidía si había niños en el hogar)... Supongo que a ti también te parecerá una buena causa, ¿verdad?
-(...)
-Todo esto se puede solucionar con 30 céntimos, dime... Uy, qué maleducada, me he dejado la educación en el piso de arriba (no válido si estabas en el último piso), mi nombre es Raquel, ella es Ana... ¿Tu nombre...?
-Pepe.
-Dime, Pepe, ¿te parecen mucho 30 céntimos?
-Er, no.
Entonces mi compi le decía que si le dejaba dos minutos se lo explicaba más claramente. Seguía la cosa así:
-¿Cuánto dinero es?
-Un millón de euros. Ja ja ja. Mira, aquí tienes que poner tu fecha de nacimiento porque te mandarán una tarta... ¡Es broma!, pero yo si quieres te la mando.
Entonces ahí es cuando el interlocutor descubría que había que poner número de cuenta y que los 30 céntimos eran al día, o sea, 10 euros al mes. Y algunos tragan (ella mareaba mazo la perdiz) y otros dicen que pasan, o que quieren hacer una aportación puntual y no dar número de cuenta ni nada, pero eso no se puede hacer, ¿por qué? 'porque ella no va con hucha ni con carretilla...'.
La gente extranjera debían llevar seis años en España para hacerles socio, según ella, porque la empresa quería una garantía de continuidad, sino no merecía la pena. Así que lo preguntaba así:
-(Amplia sonrisa todo el rato) ¿De dónde eres, que te noto un acento que no es de aquí? -Bolivia/mexico/colombia.
-¡¡¡Ostras!!! Tengo una amiga boliviana/mexicana/colombiana. ¿Cuánto llevas aquí, Saida?
Había muchos que cerraban las puertas en las narices y ella decía: 'ay, qué bien me lo estoy pasando'. Debía ser que eso le ponía, y yo, como novata, aún no lo comprendía. De todas formas, con tanto piso sin ascensor yo también estaría en éxtasis todo el día.
La gente se creía que realmente luchábamos contra una causa, y por eso se veían muy apurados al decirnos que no, pero nosotros lo único que queríamos son nuestros 35 euros importándonos una mierda lo que hace la ONG y el buen e ingenuo corazón de la gente. Mi compi metía el dedo en la llaga lo que hiciera falta.
Es una tarea muy comercial, te forman en el tono de voz, en el lenguaje corporal, en lo que hay que decir, en cómo hay que actuar, etc. pero sobre todo, a jugar con la sensibilidad.
Un colombiano muy delgado y agradable nos abrió la puerta, nos hizo pasar, nos dijo que le habían echado del trabajo, que no tenía paro, que su mujer tal, nos enseñó sus cartillas del banco, que ya participaba en otras causas, que sí tenía buen corazón pero que no podía. Pero que estaba seguro que encontraría trabajo muy pronto, y él se pondría en contacto con esta chica y entonces sí se haría socio. Ella seguía: 'pero con algo tan poquito...', convenciéndole. A este hombre le llamaron un momento, entonces mi compi cogió la cartilla, puso cara de babear y dijo: 'mm, un número de cuenta' y le dije: ' Vale ya tía, a mí este hombre me da pena, no tiene para él'. A qué cojones te va a firmar a ti para que tu ganes 40 euros y a saber dónde cojones va el resto del dinero. Entonces insistió un pelín más, se levantó le dijo que no pasaba nada y dejó de insistir.
Así mucha gente con sus hijos en el paro, pasando malas rachas, limpiadoras extranjeras, extranjeros en general, etc.
Entre una cosa y otra mi compi me informaba de algunas cosas: los clientes que se vayan antes de seis meses no los cobras por lo que había que ser muy maja y simpática para que no se dieran de baja, ella me dijo que te quitaban un dinero llamado bon que te daban al pasar ese tiempo. Que trabajabas lo que querías, pero que también había que venir unas horas los sábados. Que a su novio le hacía de ONGs. Que se lo pasaba súper bien. Que el primer día se hizo no sé cuántas. Que ella me ayudaría a pagarme mis estudios, un coche, y demás.
Me dijo que el día de prueba era hasta las seis, pero que como ella quería aprender mucho el primer día se quedó hasta no sé qué hora. Bueno, pues a las ocho, recibe una llamada mi entrenadora personal de la encargada, esta debería decir cómo ha visto, 'de puta madre, ha preguntado, y me ha ayudado mucho', me pasa el teléfono, me dice que enhorabuena, si me veía capaz de hacer eso, y le dije que sí (no es muy difícil), y ella me dijo que estaba dentro. Yo fingí alegrarme con mi nueva compi.
Entonces allí me dejaron llorando en Majadahonda, luego solo tuve que coger un bus, luego un tren, luego el coche para mi casa: 2 horas en total.
Al día siguiente no descolgué el teléfono que sonaba en la mesilla y ya. Hasta el viernes pasado que sin darme cuenta me había vuelto a registrar en una de sus ofertas, y hoy tenía la entrevista en la calle Galileo. Pensé en ir, y así de esa manera poder advertir a los otros cinco que fueran citados conmigo, pero la verdad que me daba un poco de pereza.
Por lo visto, tienen muchos nombres y sus cientos de ofertas tienen cientos de candidatos. Algunos de esos nombres son: Visionary Prospect, Force Marketing, GRS Media, Ray Kaizen, Keep Moving, Step by step, Feedback Marketing.
No es del único sitio dudoso del que me han llamado, pero a los otros gracias a la información de Internet no fui. Como Progedsa, ASG Consultores.
Tengo que decir que era joven e inexperta, y que como de esto solo han pasado unos meses, lo sigo siendo.
lunes, 12 de abril de 2010
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